1. La diferencia entre los equipos españoles no ayuda en nada a los dos "grandes", ya que en toda la temporada no tienen partidos competitivos.
2. La política (no me refiero a Merkel) futbolística alemana busca que los equipos no tengan deudas con empresas privadas... y sobre todo con el ente público. En España cada año los equipos aumentan su deuda con empresas y con Hacienda y no hay nada que les diga que esto tiene que parar y que se deben poner al día. Luego pasa lo que pasa.
3. Qué lujo da ver un campo lleno. Aunque en la vuelta también se llenarán el Camp Nou y el Santiago Bernabeu (aunque en el caso de Barcelona hay que tener mucha fe), esto no es lo normal en España. Para ir a ver un partido de fútbol te tienes que gastar, en España, unos 30 - 40 euros por la entrada más barata para un partido de liga, mientras que en Alemania hay entradas desde 10 euros para ver partidos de primera división.
4. A los equipos españoles en estas semifinales les han faltado ganas para meterse en la final, tal vez creían que solo con el nombre se meterían en la final y se la jugarían entre ellos... Vamos, que no se aprendió de lo del año pasado.


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