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domingo, 29 de noviembre de 2015

CASI SIN TIEMPO

Vuelvo (aunque sólo sirva para soltar de vez en cuando mis pensamientos), después de muchos días (diría que semanas) sin escribir. El lío de estar trabajando, y más aún, de estar trabajando dando clase, que absorbe mucho y lo poco que deja, es para descansar y estar preparado para seguir al día siguiente.

He vuelto a trabajar en lo mismo, con personas adultas, sin educación secundaria y, lo que es peor, en muchos casos, sin ganas de estar en clase, pero eso es algo con lo que, al menos yo, ya contaba. Ese es el verdadero reto de este trabajo, conseguir que gente que lleva años sin estudiar, que no quiere estudiar, que no quiere estar ahí, dentro del poco tiempo que estamos juntos (10 horas semanales) haga algo, que se vaya a su casa con la idea de que le ha servido el tiempo que ha estado sentado en el aula... y que, al mismo tiempo, yo también me vaya con esa sensación, con la de que no estoy perdiendo el tiempo y con la de que alguien se va a su casa pensando que, tal vez, sirve de algo estar allí.

Ese es el reto, ¿el objetivo final? Que cada uno consiga lo que busca, presentarse a exámenes, estar realmente preparado para aprobarlos, realizar cursos, ciclos de grado medio, mantener el empleo... No tengo un objetivo marcado, creo que es mejor trabajar así, sin esa presión. Podemos ponernos metas, pero poco a poco, nos tenemos que dar cuenta de si podemos o no llegar a conseguirlo y, el hecho de no lograrlo, no debe ser un motivo para deprimirnos o para sentirnos mal por no lograrlo, hay que valorar desde donde partimos y hasta donde vamos a llegar. Ese es mi objetivo, que todos sientan que el tiempo que han dedicado a la educación haya valido la pena, que hayan visto como han mejorado y que vean que pueden seguir y cumplir con su objetivo. Únicamente estoy para ayudarles y tratar de "facilitarles" ese camino.


Ojalá se consiga. El camino se empieza con un solo paso

A ver si de vez en cuando escribo, para explicar algunas cosas que hago en el aula.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Les voy a contar un secreto...

…. pero me tienen que prometer que no se lo van a contar a nadie. Siempre he tenido una idea clara en la mente, bueno, siempre, tampoco, más bien desde que me he puesto a buscar trabajo como maestro.

Todo parte de una premisa… tengo que sacarme una primitiva, una quiniela, o algo con un premio muy muy alto para poder invertirlo (y que me quede algo para mí). Lo que quiero es algo sencillo, es crear un sitio donde a todo el mundo se le trate por igual, sin tener que ver, sobre todo, el pasado con el que se llegue al momento de la entrevista de trabajo.

¿En qué consiste? Es una cosa muy sencilla, crear una escuela en la que contrataría a una plantilla de profesores que solo tendrían que cumplir un requisito específico, NO TENER experiencia laboral como docentes. Mi idea, previa autorización de asesores laborales, ministerios… sería que los contratos fueran como máximo de 2 años y que después ya no se pudiera renovar, exceptuando el de algunos docentes que se podrían quedar para, mostrando su experiencia, ayudar a los que estén empezando.

¿De dónde surge? Más fácil aún, del desespero y del desánimo. Del cansancio que provoca asistir a entrevistas de trabajo o a entregar Currículum Vítae en diferentes centros y siempre decidan desechar la opción de contratarte debido a que no tienes experiencia laboral, sin tener en cuenta las ganas que tengas, la preparación, solo cuenta la experiencia… Si no me la dan en ningún centro, ¿cómo puedo conseguir experiencia para poder tener ese trabajo? Y ya sé que es la lucha en la mayoría de puestos de trabajo, no experiencia à no trabajoàno experienciaà no trabajo…



¿Tiene ventajas? Sí, en mi opinión. Contratar a docentes que no han podido poner en práctica sus habilidades, que, en algunos casos, están desesperados por poder dar clase, por cumplir con lo que es su vocación (sí, si no hay vocación, no se puede hacer nada), sólo puede revertir de manera positiva, otorgando una mayor preparación, un mayor interés, más ganas, más capacidad de aprender a cada momento, más capacidad de querer hacer cosas diferentes.

En definitiva, esa es una de mis ideas para “ayudar” dentro de lo que cabe a los compañeros y compañeras que en un futuro se encontraran en esa situación. De esa manera, tendrían un centro que les habría proporcionado la experiencia que les van a requerir en otros lugares y no se encontrarían con las puertas cerradas, a pesar de tener ganas, a pesar de estar bien formados, a pesar de tener ganas continuas de seguir aprendiendo, a pesar de tener la profesión como vocación y no como salida laboral… En definitiva, poder abrir puertas

Recuerda es un secreto, pero si alguien me quiere (y puede) copiar la idea, se la regalo. Y si alguno decide arriesgarse y contratar a gente que no tenga experiencia, pero sí ganas de trabajar, seguro que acertará.


Sigan divirtiéndose!!

jueves, 3 de septiembre de 2015

Eduvalorar

Recuerdo una asignatura de la carrera, una de nuestras “marías”, que se aprobaba con hacer tu parte y asistir y ver la de los demás. Era sobre valores, se sorteaban los diferentes términos entre los compañeros de clase y cada uno tenía que exponer a los demás el que le había tocado, y así todo el cuatrimestre, hacías tu parte y se acabó, te olvidabas de esa asignatura… Ahora me doy cuenta de lo que tenía que haber atendido a esa asignatura, y la importancia que le tenía que haber dado, ya que creo que, tal y como está el mundo ahora mismo, es el mayor aprendizaje que se puede dar en la escuela (y que se debería dar en las casas, por supuesto)

¿Por qué digo esto? Básicamente porque creo que el principal problema de esa mal llamada humanidad (¿?) es la falta de valores que existen, sobre todo, a mi entender 3. El respeto, la tolerancia y la empatía, que además están estrechamente relacionados. El problema es que cada vez la sociedad carece más de estos valores y, a medida que avanzamos generación, tras generación, se perderán más y más…

El respeto.- Hay que inculcar el respeto, a la otra persona, a las decisiones que toma en su vida, a que no tiene que pensar todo el mundo como nosotros, a que no siempre tenemos la verdad de nuestro lado y que podemos equivocarnos y puede equivocarse el otro y no por ello hay que humillar o sentirse superior a la otra persona. Es una de las cosas que más se debe trabajar en el aula y en la casa, teniendo muy en cuenta las palabras que utilizamos delante de los más pequeños.

La tolerancia.- Relacionado con el respeto, cada uno es libre de tomar sus decisiones y hay que enseñar y aprender a que no es nuestra decisión, es la de la otra persona y no tenemos que influir, ni tratar de hacer cambiar a nadie. Únicamente debemos respetar lo que quiere hacer otra persona, porque al igual que todo el mundo, hace las cosas porque es lo que siente, lo que le hace feliz y, no somos nadie para juzgar a otra persona por hacer lo que siente… ¿o acaso nos gustaría que nos lo hicieran a nosotros?

La empatía.- El más difícil, el saber estar en la posición de la otra persona, tratar de saber lo que se siente, tratar de valorar por qué hace una cosa u otra, ser capaces de entender que se puede hacer daño con las palabras, con los gestos, con una mirada acusadora… Saber o entender los motivos que llevan a alguien a hacer algo que a nuestros ojos no debería hacer, sin valorar los problemas personales que pueda tener.



Todos estos aspectos deberían ser algo que se enseñe y se aprenda todo el día, por parte de los alumnos y de los profesores. Educando de una forma más humana desde el principio, se conseguirá recuperar eso que antes llamábamos humanidad.

La mayoría (por no decir todos) los problemas de la sociedad se arreglan con más educación, en conocimiento y en valores.


A divertirse. 

jueves, 20 de agosto de 2015

Vuelta a los orígenes

Pues este blog volverá al principio, fue hecho para hablar sobre educación y con el paso del tiempo y, con el día a día se ha ido transformando en un cajón de sastre donde entraba todo, política, deportes, política, vídeos, política... Más o menos parecía un blog de mi visión política y creo que es el momento de volver a atrás.

Intentaré hablar sobre mi visión de lo que creo que debería ser la educación y sobre lo que creo que es a día de hoy la educación, siempre desde el punto de vista personal y desde la opinión personal, por lo que en muchas ocasiones puedo estar equivocado o puedo ir por un camino muy diferente al que lea estas entradas, que espero hacerlas semanal o quincenalmente.

Trataré de compartir experiencias educativas, las que he tenido como alumno, las que he tenido como docente de personas adultas, así como las que espero tener algún día en un futuro no muy lejano... que cada vez parece más lejano y complicado.

Sin más, no sé si alguien leerá mis entradas, o si será un lugar donde soltar mis ideas y que al menos no estén correteando y dando vueltas por mi cabeza. Si alguien lo lee, bien y si no, también.

Saludos a todos y... A divertirse!!


viernes, 22 de mayo de 2015

Mi jornada de reflexión

Mañana es jornada de reflexión, pero me gustaría adelantar la mía, y además hacerla en voz alta. Aún queda tiempo hasta el domingo, pero reconozco que son muy pocos los políticos que me hayan convencido, no con sus ideas, que al final terminan siendo papel mojado, sino con su forma de querer hacer política... Y lo más triste, es que muy pocos están en Canarias. Me quedo con 2-3 conclusiones que saco de estas elecciones:
1. Como me gustaría poder votar en Madrid. Sencillamente porque tendría claro mis votos. Las dos personas más cercanas a mi manera de pensar se presentan allí, y no son del mismo partido, cosa que no me parece el argumento para dar el voto a unos o a otros. Ángel Gabilondo y Manuela Carmena son las personas que me parecen que pueden hacer una política que no se centra en fanatismo, en colores o en hacer y decir lo que dice el líder de mi partido. Son gente que, de verdad, y no de boquilla, quieren hacer políticas centradas en las personas y además no tienen problema en llegar a acuerdos con todos los partidos que se presentan. Eso es hacer política, sentarse con los demás, hablar y llegar a acuerdos. Veo difícil eso aquí...
2. Dedicado al alcalde de mi pueblo. No creo que lo haya hecho tan mal en esta legislatura, ha tenido sus errores y sus aciertos, como todos, pero me parece que no se actúa de cara cuando no se va con el 100% de la realidad por delante y, creo, espero no equivocarme, que esto es así. No me vale un candidato a alcalde que en Los Realejos no publicita que se presenta al Cabildo. No me vale un candidato a alcalde que en su cuenta personal pide el voto para seguir siendo alcalde y cuando entro en youtube (o en cualquier dirección de internet) me pide el voto para el Cabildo. Como dice el dicho: "¿Qué estamos? ¿A setas o a rólex?" o también "No se puede estar en misa y repicando"
3. Por último, muchos conocidos, amigos y algún familiar se presenta a estas elecciones. Con diferentes colores, representando a diferentes siglas, con proyectos muy dispares. Obviamente, no les votaré a todos... es más, aún no sé si votaré a alguno. Sencillamente porque considero que el voto debe ser más que si conozco a este, o al otro que se presenta en esta lista. El voto debe ser más que votar porque este es mi amigo y puede darme un trabajo... Al menos yo, no voto así, me gusta pensarlo, reflexionarlo y considerar que la persona a la que estoy dando mi apoyo es la más preparada para ese puesto.
Saludos y felices elecciones a todos. Mucha suerte y a trabajar duro.
A divertirse!!

jueves, 30 de abril de 2015

ME NIEGO A CREER QUE ES TAN DIFÍCIL...

No... Me niego a creerlo... No me lo vuelvas a repetir... Qué no!!... No puede ser... Es imposible que tenga que ser así...

No puede ser que siendo iguales nos creamos tan diferentes. No puede ser tan difícil convivir blancos, negros, amarillos. No puede ser que los blancos sean mejores que los demás, no quiero pensar que el que se estrelle un avión con 170 blancos es más cruel que ver a 700 negros morir ahogados mientras buscaban un futuro mejor y el continente al que iban mira para otro lado y no quiere ayudar. NO, no, no, me niego...

No puede ser que heterosexuales y homosexuales no puedan convivir como personas (por otra parte, lo que son), no puede ser que se estigmatice a unos por ser personas normales, por tener gustos como personas normales, y por tener relaciones con otras personas... normales también. Repito, me niego a pensar que no podemos convivir...

No puede ser que los hombres se crean superiores a las mujeres, ni al revés, no puede ser que una sociedad crea que la mujer y el hombre son diferentes, no, no y no, otra vez. No entiendo como podemos ver normal algunas cosas solo por el hecho de que le sucedan a una mujer o un hombre y pensemos en que se lo merece, porque algo habrá hecho... ¿En serio? Esa es la sociedad en la que vivo... Pues no me simpatiza

No puede ser que los religiosos de todas las convicciones y los ateos, agnósticos... de todas las convicciones, no puedan convivir en paz, que se escuden en que somos mejores unos que los otros y que con el otro no puedo hablar porque piensa diferente. No puede ser que algunas religiones se basen en cosas escritas hace cientos de años para decidir como debe ser el mundo. No puede ser que algunas personas no creyentes no respeten al que cree, y quiera imponer su pensamiento... Me niego a creer así

No puede ser que la gente sea de derechas, de izquierdas, de centro, de arriba, de abajo, de aquí, de allá... no sea capaz de sentarse a hablar, a llegar a acuerdos, a mejorar las cosas, sencillamente porque como me voy a juntar con un rojo, o como voy a estar con un facha... ¿De verdad? Yo creyendo que eso había quedado atrás, se ve que no...

En definitiva, no puede ser. No hay que mirar a las personas por su raza, por su condición sexual, por sus creencias, por sus ideologías, por como visten, por si son gordos, por si son flacos, por si hacen deporte, por si están en casa, por si tienen un buen trabajo, por si están en el paro, por si tienen estudios, por si no saben sumar...

Más nos valdría mirar solo la persona, nos entenderíamos mejor y también nos iría muchísimo mejor. Sólo hay una cosa que deberíamos hacer para llevarnos bien entre todos y es aprender a convivir y eso consiste en aceptar las cosas de los demás, no en compartirlas... simplemente RESPETAR.

Sean felices y a divertirse.


Mafalda, la filósofa del siglo XX

martes, 21 de abril de 2015

Ya va siendo hora...

Ayer hablaba con un amigo por whatsapp y al despedirme usé la típica coletillas de siempre, la de "a ver cuando quedamos para echarnos un café"... Ese momento habitualmente no suele llegar, así que vamos a ir cambiando los hábitos. A partir de ahora cambiaré (o intentaré) esa forma de despedirme, a partir de ahora no será a ver cuándo... sino qué día, a qué hora y en qué lugar.

Llevo mucho tiempo dejando cafés pendientes y el día que todos se pongan de acuerdo en pedirme ese cortado que le debo (nos debemos) me quedaré sin los pocos euros que quedan, pero al menos se pasarán ratos agradables recordando tiempos anteriores y conociendo que hay de nuevo en esa gente que estuvo en algún momento de mi vida cruzada en mi camino y que, por diferentes motivos, no se han vuelto a cruzar.

Ojalá todos aquellos a los que les debo un café lean esto y me digan qué día nos vemos para tomarnos el café y, lo más importante, saber quien va a pagar.


¿Qué día nos tomamos ese café?

#Adivertirsesiempre


jueves, 26 de marzo de 2015

¿Y si está a la vuelta de la esquina?...

Estos días, viendo las imágenes del accidente de avión, viendo como evolucionaban las hipótesis y conociendo la teoría final de por qué sucedió todo, creo que a todos nos ha dado tiempo de reflexionar sobre cómo vivimos nuestra vida... Al menos a mi, me ha pasado así.

Siempre acostumbramos a dejar las cosas para otro día, cuando tengamos tiempo, cuando tenga más ganas, cuando el tiempo esté mejor, cuando... Los cuándos de me explicaban hace un tiempo en un curso, y son estas noticias las que nos hacen encender la bombilla, la de darnos cuenta de que estamos dejando las cosas para otro momento, sin saber si podremos llegar a ese momento. Tenemos la idea de que el final está muy lejos, pero eso es algo que nunca podremos controlar, más vale dedicarnos a lo que podamos controlar, a hacer esas cosas que llevamos tiempo dejando de la lado, pensando que otro momento que venga será mejor para hacerlo.

¿Y si eliminamos todos nuestros cuandos y nos dedicamos a hacer las cosas que de verdad nos apetecen? Yo, voy a intentarlo, intentar no volver a decir, ya lo haré mañana, ya llamaré mañana, ya hablaré mañana, ya empezaré a hacerlo mañana, lo dejaré para otro día...

Se acabó, hay que hacer las cosas porque no sabemos si a la vuelta de la esquina se acaba todo, o si podemos seguir más allá, y a ninguno nos gustaría que cuando giremos la esquina nos arrepintamos de todo eso que no hemos hecho.